Ella se le tiró al cuello. Él la estrechó entre sus brazos. Ella notó una mejilla caliente junto a la suya fría. Así estuvieron más o menos media hora. Después ella se tuvo que marchar. ¡Que no! Así estuvieron unos segundos que a ella le pareció media hora.


la mejor media hora de su vida.


(la huella
del beso)